Tenías que ser tú (Leap Year) – Estrenos – Comedia

Narra la historia de una enamorada joven (Amy Adams) que viaja a Dublín para pedirle a su novio el matrimonio. Lo hará en vista de una tradición irlandesa, en la cual solo una día cada cuatro años -el día 29 de febrero, bisiesto- una mujer puede pedir matrimonio a su novio con la certeza de que éste contestará sí. Los problemas llegarán cuando en el viaje le surja un imprevisto, ante el cual tendrá que pedir ayuda a un rudo mesonero irlandés con el que tendrá que viajar campo a través si quiere llevar a cabo su oferta en la fecha indicada.

El catedrático y afamado simbologista Robert Langdon (Tom Hanks) se ve obligado a acudir una noche al Museo del Louvre, cuando el asesinato de un conservador deja tras de sí un misterioso rastro de símbolos y pistas. Con su propia vida en juego, Langdon, ayudado por la criptógrafa de la policía Sophie Neveu (Audrey Tautou), descubre una serie de asombrosos secretos ocultos en la obra de Leonardo Da Vinci, secretos que apuntan todos a una sociedad secreta encargada de custodiar un antiguo secreto que ha permanecido oculto durante dos mil años.
Comedia romántica que narra la historia de una mujer (Jennifer Lopez) que, cansada de no encontrar al hombre de sus sueños, decide tener un niño acudiendo a una clínica de inseminación artificial… para conocer al hombre de sus sueños (Alex O’Loughlin) justo el mismo.
Date night es la historia de una pareja casada que encuentra que su rutina de salidas nocturnas se convierte en mucho más que salir de cena o ir al cine: se convierte en una loca aventura. Phil (Steve Carell) y Claire Foster (Tina Fey) son una pareja sensata y agradable que reside, junto a sus dos hijos, en una casa a las afueras de New Jersey. Los Foster tienen por costumbre salir una noche a la semana, para reavivar la chispa de sus antiguas citas, y esa noche “especial” acuden siempre a la taberna Teaneck de la localidad. La conversación que entre ambos se suscita va derivando rápidamente de la charla trivial al rutinario y tedioso diálogo que suelen mantener a la hora de la cena en su propio hogar. Agotados por el trabajo y los hijos, sus citas “especiales” raras veces tienen éxito –o algún tipo de acción– y, mucho menos, romance.